Más de 300 alumnos de la Institución Educativa José María Arguedas, en el distrito de Cerro Colorado, estudian en condiciones de hacinamiento y con infraestructura precaria. Ante la falta de espacios, los padres habilitaron un pequeño ambiente recreativo al costado del plantel, pero este cuenta con un cobertor roto y un cerco hecho de chatarra, lo que representa un riesgo para los menores.
Los padres indicaron que llevan años realizando reclamos. Como medida provisional, instalaron aulas de madera para el nivel primario, pero estas se encuentran deterioradas y sin mantenimiento. Temen que la situación se agrave con la llegada de la temporada de lluvias.
El nivel secundario funciona de manera improvisada dentro del nivel inicial, sin contar con un patio propio ni condiciones adecuadas para casi 200 adolescentes que comparten espacios reducidos. Esta situación genera incomodidad y preocupación entre docentes y estudiantes.
La directora Lidia Paredes señaló que el proyecto para construir la nueva infraestructura del nivel primario tiene presupuesto aprobado, pero que el municipio de Cerro Colorado mantiene detenido el avance desde hace más de dos meses por no levantar observaciones técnicas de la OSCE en Lima.
Mientras tanto, docentes, padres y estudiantes continúan en ambientes inseguros. Por ello, exigen al municipio que acelere los trámites y concrete la construcción de la nueva institución educativa, asegurando mejores condiciones para los alumnos.



