El centro de salud de Yanaquihua, en la provincia de Condesuyos, presenta graves carencias para brindar una atención básica adecuada. Durante una visita de fiscalización, el consejero regional Gregorio Ale Cruz comprobó que el establecimiento opera con infraestructura deteriorada, áreas reducidas y escaso personal, pese a atender a una población fluctuante de más de 8 mil personas vinculada a la actividad minera.
Entre los problemas más urgentes se encuentra el área de psicología, donde el ambiente es tan pequeño que las atenciones se realizan prácticamente en la puerta de ingreso, sin condiciones de privacidad. El laboratorio tampoco garantiza un servicio adecuado, debido a la presencia de hongos en las paredes y mobiliario en mal estado.
La atención diaria oscila entre 15 y 25 pacientes, pero la demanda aumentó por la llegada de trabajadores mineros de otras regiones. Aun así, el centro no cuenta con el personal necesario: no hay chofer para la ambulancia, una unidad está inoperativa y la otra requiere mantenimiento, lo que limita la capacidad de respuesta ante emergencias.
El consejero también advirtió que varias áreas funcionan con equipos antiguos o malogrados y que el establecimiento no dispone de una sala de partos operativa. Algunos servicios comparten espacios reducidos, como nutrición y cadena de frío, lo que afecta la calidad de atención. Además, la población consume agua tomada del río, situación que ha derivado en casos de anemia infantil.
Durante la inspección, Ale Cruz recordó que el centro de salud fue el primer punto de atención tras el grave incidente ocurrido en la mina Esperanza I en mayo de 2025. Aun así, el establecimiento sigue sin cumplir con las condiciones mínimas de infraestructura y saneamiento físico legal, lo que evidencia la urgencia de una intervención integral.



