Arequipa atraviesa un momento clave para su desarrollo energético debido a su alto potencial en radiación solar, la existencia de infraestructura de transmisión estratégica y una creciente apuesta política por el cambio de la matriz energética, según informó el asesor del Gobierno Regional de Arequipa (GRA), Mario Zúñiga Martínez.
El funcionario señaló que la región se encuentra en una fase intermedia avanzada del desarrollo energético, con una transición progresiva hacia fuentes renovables como la solar, eólica, hidroeléctrica y geotérmica. Actualmente, la producción energética en Arequipa bordea los 8 000 megavatios (MW), mientras que la demanda se sitúa entre 7 500 y 7 600 MW, aunque más del 55 % de esta energía proviene de fuentes convencionales.
“Se tiende a que haya un incremento de esa producción. Arequipa tiene una radiación de 7,5 kWh/m2/día y es altísimo (…). En el futuro, podemos llegar a un 50% de energías renovables. Estas, particularmente la solar demandan todos los estudios que la ley exige”, explicó Zúñiga.
Arequipa se ubica en la cabecera norte del desierto de Atacama y registra niveles de radiación solar entre 6,5 y 7,5 kWh/m²/día, casi el doble del promedio internacional. En ese contexto, el asesor indicó que existen entre tres y cuatro inversionistas interesados en proyectos energéticos con producciones que oscilan entre 20 y 200 MW, además de iniciativas de largo plazo como el hidrógeno verde.
Asimismo, el Ministerio de Energía y Minas informó que se construyen cuatro centrales solares en la región que aportarán 905 MW al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional. Además de la energía solar, Arequipa cuenta con potencial eólico, geotérmico e hidroeléctrico, aunque entre los principales retos se identifican la burocracia administrativa, la obtención de permisos y la necesidad de ampliar la red de transmisión eléctrica.



