En Arequipa, la pobreza multidimensional alcanza a 318 mil personas, equivalente a dos de cada diez habitantes. A diferencia de la pobreza monetaria, que se mide por ingresos, este indicador evalúa las carencias estructurales en salud, educación y vivienda. Pese a los avances registrados en los últimos años, las deficiencias en los servicios públicos continúan afectando la calidad de vida de miles de familias.
De acuerdo con el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), Arequipa es el tercer departamento con menor nivel de pobreza del país. Sin embargo, el 97.6 % de los establecimientos de salud de primer nivel carece de capacidad técnica adecuada, y 11 de los 12 hospitales presentan deficiencias en infraestructura y equipamiento. Además, uno de cada cinco hogares no cuenta con acceso a saneamiento, mientras que la anemia infantil afecta al 44.2 % de los niños entre 6 y 35 meses, según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes).
“El reporte del INEI considera pobre a quien consume menos de S/ 454 al mes, pero la pobreza multidimensional va más allá del dinero. Si una familia cocina con combustibles contaminantes, tiene hijos fuera del sistema escolar o carece de acceso a un centro de salud, también se encuentra en situación de pobreza”, explicó Franco Yngunza Caballero, analista de estudios económicos de Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú).
Otro factor que profundiza la desigualdad es la paralización de proyectos de inversión. En Arequipa existen 133 obras detenidas, de las cuales 25 corresponden a proyectos de saneamiento. “Si no se ejecutan los presupuestos en servicios básicos, no se podrá reducir la brecha sanitaria ni mejorar las condiciones de vida”, advirtió Yngunza.
Para revertir este panorama, el especialista planteó fortalecer las capacidades técnicas de los gobiernos locales, responsables de gran parte de la ejecución presupuestal en agua y saneamiento. “El Gobierno central debería brindar capacitación y articular esfuerzos con el gobierno regional para optimizar la inversión pública”, señaló. A nivel nacional, la pobreza multidimensional se redujo de 63 % en 2010 a 29.8 % en 2024; en Arequipa, el indicador se ubica en 22.4 %, al igual que en Tumbes, ubicando a ambas regiones entre las tres con menor proporción de personas afectadas.



