En medio de un contexto marcado por la falta de recursos, equipamiento y protestas de los trabajadores que reclaman mayor atención a las necesidades del hospital Honorio Delgado Espinoza, el médico César Medina Linares fue designado nuevamente como director, función que ocupa por tercera vez a lo largo de su trayectoria.
Según explicó el gerente regional de Salud, Walter Oporto, su retorno responde a que cumple con el perfil requerido para dirigir un hospital de alta complejidad. Sostuvo que acceder a un profesional adecuado para el cargo se ha vuelto cada vez más difícil. “Los requisitos se han incrementado notablemente y no todos están dispuestos a asumir esta responsabilidad”, señaló el funcionario.
Oporto reconoció que dirigir un hospital público es una tarea complicada debido a los constantes conflictos que atraviesa el sector salud y la presión por mejorar servicios sin el presupuesto necesario. Agregó también que la baja remuneración desincentiva a muchos profesionales a postular. “Todo el mundo exige mejoras, más servicios y mejores condiciones, pero lamentablemente los recursos no siempre alcanzan. Eso hace que pocos quieran asumir esta función”, afirmó.
Pese a este panorama, desde la Gerencia Regional de Salud se espera que durante este año se concreten proyectos considerados importantes, como la adquisición de un tomógrafo y un resonador magnético, cuya compra se ha venido retrasando desde la pandemia de la COVID-19.
Asimismo, se informó que persisten carencias en servicios sensibles como el área quirúrgica. La administración regional espera resolver el entrampamiento legal que aún impide trasladar equipamiento médico del hospital Maritza Campos hacia el Honorio Delgado y el hospital Goyeneche.



