La Contraloría General de la República detectó graves irregularidades en la construcción de la micropresa Huayllani, ejecutada por la Autoridad Autónoma de Majes (Autodema) en el distrito de Sibayo, provincia de Caylloma. El informe advierte que la obra se edificó en un terreno privado y fuera del ámbito del río Colca, generando un perjuicio económico superior a 400 mil soles.
Según el informe N.° 030-2025, la infraestructura fue construida en la intercuenca del Alto Apurímac, pese a que el proyecto tenía como finalidad beneficiar a más de 300 agricultores del valle del Colca. Esta ubicación errónea incumple el objetivo técnico y social de la inversión pública ejecutada durante la gestión de Duberly Otazú García, actual jefe de Autodema.
El predio donde se levantó la obra pertenece a Teófilo Cutipa, quien solo cedió temporalmente el terreno mediante un acta sin validez legal. En el lugar se edificaron tres diques, un aliviadero y una caja de válvulas, que actualmente benefician directamente al propietario, incluso con el control de las compuertas de la represa.
El órgano de control señala que la micropresa se encuentra en una zona con acceso vehicular restringido, lo que impidió a los inspectores llegar hasta el sitio. Además, advierte que Autodema no garantizó la disponibilidad física ni jurídica del terreno, generando riesgos para el mantenimiento y operación de la infraestructura.
Ante estos hallazgos, la Contraloría dispuso remitir el caso al Ministerio Público, para que la Fiscalía investigue las responsabilidades administrativas y penales de los funcionarios involucrados. El perjuicio económico estimado alcanza los S/ 402 mil, al no cumplir la obra con su objetivo de ampliar la capacidad hídrica en las subcuencas del Colca.



