La Segunda Fiscalía Provincial Penal de Flagrancia Delictiva de Arequipa logró la sanción para siete detenidos por los delitos de hurto agravado, daños agravados y pertenencia a banda criminal, por el robo de cables de cobre de telefonía en la avenida Alfonso Ugarte, en el Cercado de la ciudad. Los condenados deberán cumplir jornadas de servicios a la comunidad a cargo del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Los sentenciados son Rodrigo Saire C., Gean Marco Carbajal L., Russell Surco F., David Turpo B., Christian Nina Q., Orlando Quispe S. y Alex Turpo M., quienes fueron intervenidos en flagrancia mientras cometían el delito. Fueron condenados a cuatro años y nueve meses de pena privativa de la libertad, convertida en 244 jornadas de prestación de servicios a la comunidad. En caso de incumplimiento, se dispondrá su internamiento en el penal.
Adicionalmente, los imputados pagaron una reparación civil de S/. 16.000 a favor de la empresa agraviada y S/. 7.000 a favor del Estado, representado por el Procurador Público del Ministerio del Interior. También se aplicaron 150 días multa equivalentes a S/. 1.250. El fiscal adjunto Carlos Alberto Arias Lovón estuvo a cargo del caso, logrando la detención preliminar y recopilación de pruebas necesarias para vincular a los imputados con los delitos.
El hecho ocurrió la madrugada del 30 de setiembre, cuando los procesados fueron sorprendidos extrayendo cables de cobre del interior de una cámara subterránea en la Av. Alfonso Ugarte. Los acusados vestían uniformes similares a los de técnicos de la empresa afectada. En el lugar se hallaron un camión, una camioneta y diversas herramientas para trasladar los cables.
De la investigación se conoció que los sentenciados, procedentes de Cusco, habían trabajado en empresas de construcción y telecomunicaciones, con conocimientos sobre la infraestructura subterránea. Recibieron información sobre la falta de supervisión en Arequipa y coordinaron su traslado para sustraer el cableado y venderlo. Un trabajador que estaba por la zona llamó a la policía y al serenazgo, permitiendo su detención en flagrancia.



