Una densa y persistente tormenta de arena cubrió este jueves el valle de Ica, obligando al cierre de caletas pesqueras y restringiendo el tránsito en vías principales. El fenómeno, generado por vientos Paracas que alcanzaron velocidades de hasta 40 km/h, sorprendió a autoridades y pobladores por su magnitud “nunca antes vista”, según expertos.
Desde primeras horas de la tarde, una nube amarillenta avanzó desde las pampas cercanas a las Líneas de Nazca, arrastrando polvo hasta áreas urbanas de Palpa, Pisco y la ciudad de Ica. La visibilidad se redujo a pocos metros, lo que motivó a la Policía de Carreteras a restringir la circulación en tramos críticos.
La Capitanía de Puerto de Paracas dispuso, a las 14:10 horas, el cierre parcial de las caletas El Chaco y La Puntilla, prohibiendo toda actividad náutica y portuaria, desde la pesca artesanal hasta el turismo recreativo. Las embarcaciones fueron obligadas a retornar a puerto como medida de seguridad.
El meteorólogo Abraham Levy calificó el evento como “rarísimo” y aseguró que no recuerda un episodio similar en la zona. El Senamhi, por su parte, advirtió que los vientos Paracas pueden ocasionar daños materiales, como desprendimiento de techos y ventanas, además de fuerte oleaje.
El Ministerio de Salud inició un monitoreo permanente para detectar afectaciones respiratorias y garantizar la operatividad de los centros de salud. La Brigada 141120 pidió a la población evitar la exposición al polvo y proteger especialmente a niños y adultos mayores.
En redes sociales, residentes compartieron imágenes que mostraban a Ica bajo un cielo cubierto de tierra, semejante a un eclipse. Se prevé que el fenómeno se prolongue por tres días, dependiendo de la evolución de los vientos.
La disposición de cierre y las alertas seguirán vigentes hasta nuevo aviso, mientras las autoridades evalúan medidas adicionales para mitigar riesgos y proteger a la población frente a este inusual evento climático.



