La Policía Nacional en Arequipa ha reconocido el déficit de vehículos operativos, atribuyendo el problema a la antigüedad de su parque automotor. La mayoría de los patrulleros tienen más de diez años de servicio y un desgaste considerable, lo que ha generado fallas mecánicas y ha dejado a varias unidades fuera de circulación, según informó el coronel PNP Giuliano Arguedas, jefe de la División de Orden Público y Seguridad (Divops).
Para enfrentar esta situación, la policía está implementando una estrategia de redireccionamiento de vehículos. Patrulleros de comisarías con menor incidencia delictiva son trasladados temporalmente para cubrir la falta de unidades en zonas más críticas, garantizando así la presencia policial en áreas prioritarias.
Asimismo, se ha fortalecido la coordinación con las municipalidades, especialmente en distritos como Mariscal Castilla y Ambaldivia, cuyos convenios de seguridad ciudadana permiten que las unidades de serenazgo apoyen las labores de patrullaje. Esta colaboración busca no disminuir la capacidad operativa de la policía mientras se solucionan los problemas.
A pesar de las medidas temporales, la solución a largo plazo depende de la renovación del parque automotriz. Se ha anunciado que el gobierno nacional adquirirá 100 nuevos vehículos para la región, los cuales se espera que lleguen pronto para superar el déficit y mejorar significativamente la capacidad de respuesta de la policía en Arequipa.


